TRILOGÍA BERLINESA, DE PHILIP KERR: VIOLETAS DE MARZO (LIBRO 1)





Se fue pronto Philip Kerr (Escocia, 1956). El 23 de marzo, a los 62 años, dejó este mundo uno de los grandes de la novela negra. Un personaje, Bernie Guntherbastó para engancharnos a una serie libros que, deseábamos, fuese infinita.    

El año pasado acaba de leer Una investigación filosófica (Anagrama, 2015) —novela ajena a las conocidas series de Kerr, novela extraña y fascinante— cuando me enteré de la presencia del autor en el Valencia NegraEsas coincidencias de la vida... 

No tengo salvo palabras de agradecimiento para los organizadores del festival porque fue una tarde increíble. Kerr habló de un montón de cosas. Crítico con el tema del BREXIT, creía en una Europa abierta, inclusiva. No compartía en absoluto la decisión del Reino Unido de salir de la Unión EuropeaTambién habló de literatura, de la serie Bernie Gunther —fenómeno editorial como pocos—, y  como no, de futbol. Porque cuando un autor dedica una serie de libros, la serie Scott Manson, al mundo del futbol, y se confiesa fan del Arsenal, imposible no hablar de futbol. Fue una tarde estupenda, así la recuerdo yo, y creo que así la recuerdan todos los que tuvieron la oportunidad de estar allí. 

En unos días volveremos a disfrutar de una nueva edición del Valencia Negra. Seguramente la figura de Philip Kerr será recordada. Y a los lectores, los que lloramos su pérdida, nos quedará el consuelo de poder leer próximamente las dos últimas novelas que escribió para la serie Gunther: la edición al castellano de Prussian Blue (Quercus, 2017), que saldrá a la venta en junio, y Greeks Bearing Gifts (Quercus, 2018), novela publicada en Reino Unido el 3 de abril, ya de forma póstuma, pero aún sin fecha de lanzamiento en nuestro idioma. 

Esperaremos...





VIOLETAS DE MARZO

En 2010 RBA Libros lanzó la edición titulada Trilogía berlinesa que recoge las tres primeras novelas de la saga de Bernie Gunther: Violetas de marzo, Pálido criminal y Requiem alemán. El libro que aparece en la cabecera de esta entrada es la reedición del 2017. En un principio la serie Bernie Gunther fue concebida como una trilogía: Berlin Noir (Trilogía Berlinesa). Sin embargo, y debido al éxito, la historia del detective alemán continuó con la publicación en 2006 de Unos por otros (RBA Libros, 2007). Otras novelas vinieron más tarde: Una llamada misteriosa (2009), Si los muertos no resucitan (2009), Gris de campaña (2011), Praga mortal (2012), Un hombre sin aliento (2014), La dama de Zagreb (2016) y El otro lado del silencio (2017).  

He decidido reseñar por separado cada uno de los libros que componen La trilogía berlinesa. Creo que cada uno merece su propio espacio.


LA NOVELA

«“Violetas de marzo” nos sitúa en la ciudad de Berlín en el año 1936. El régimen de horror del Tercer Reich empieza a materializarse en una Alemania cada vez más sumida en el odio, el racismo y el hambre de venganza. Desde su privilegiado lugar como investigador privado, Bernie Gunther es testigo de cómo día a día la sociedad berlinesa se encuentra más a merced de las “violetas de marzo”, los nuevos fieles del todopoderoso Partido Nacionalsocialista. En el momento en el que recibe el cometido de investigar la muerte de un alto cargo de las SS y recuperar un collar de diamantes que le ha sido robado, Gunther ni siquiera es capaz de prever que un caso a priori sencillo le llevará hasta las más altas esferas del nazismo y las luchas internas por el poder, en un contexto en que el país se dispone para la celebración de los Juegos Olímpicos y ante la oportunidad de comenzar, de un momento a otro, la conquista de Europa».

Bernie Gunther siempre será uno de los detectives más queridos de la literatura. Crítico, incapaz de cerrar la boca  —aunque le apunten con una pistola o lo muelan a palos—. Un superviviente con un olfato de primera  para resolver misterios y con una capacidad impresionante para meterse en problemas. Mujeriego, irónico, mordaz... Nadie puede resistirse a sus cuestionables encantos y al estilo con el que nos narra sus andanzas. 

Bernie posee su propio código ético: flexible y adaptable a la necesidad de salvar el pellejo. Eso sí, sus razones son siempre mucho más justas que las de los uniformados que vitorean la grandeza de la  patria y del  führer. Al detective no le tiembla la lengua si tiene que decirle un par de cosas a una de las figuras más representativas del régimen nazi. Siempre luchando para seguir siendo una mente libre en medio del caos. Conocer a este ex-policía convertido en detective privado es una gran razón para leer Violetas de marzo, pero no la única. 

Hacer un viaje en el tiempo al Berlín de aquellos días  —que Kerr conocía y describía como nadie— es otra de las razones para acercarte a este libro. Recordemos que la historia se desarrolla en los primeros años del régimen nazi, cuando aquello parecía una olla de presión a punto de explotar. La vida de la gente en Alemania se convertía rápidamente en un «sálvese quien pueda». Los Juegos Olímpicos estaban cerca y el país necesitaba un lavado de cara para consolidarse como “gran potencia” a ojos del mundo. Pero detrás de la megalomanía, de los uniformes, las insignias y condecoraciones, detrás de la exaltación a la patria, detrás de esa ciudad repleta de mármol, se escondía un mundo sórdido, corrupto y violento, un mundo terrible; los bajos fondos en los que nuestro detective tendrá que meter la cabeza —y el cuerpo entero— para resolver algo más que un crimen.

  
«Eso era Berlín bajo el gobierno nacionalsocialista: una casa enorme y llena de fantasmas, con rincones oscuros, escaleras tétricas, sótanos siniestros, habitaciones cerradas y una buhardilla llena de poltergeists sueltos, arrojando libros, cerrando puertas de golpe, rompiendo cristales, gritando en medio de la noche (…) Pero la mayor parte del tiempo solo se tapaban las orejas, se cubrían los ennegrecidos ojos y trataban de hacer como si no pasara nada malo».

Violetas de marzo es divertida y aterradora a partes iguales. Divertida porque es difícil no soltar alguna risa ante los comentarios irónicos y mordaces de Bernie Gunther, porque tiene un ritmo que atrapa y no quieres parar hasta llegar a la conclusión de tanto embrollo, porque las descripciones de la ciudad de Berlín, de la gente, de la época, te hace sentir que estás allí. Lo aterrador viene cuando somos conscientes del paralelismo entre aquellos días y la actualidad. La corrupción política, el radicalismo o los continuos ataques a la libertad de expresión, son aspectos con los que convivimos todos los días y a los que les hemos otorgado cierta normalidad. Es espeluznante comprobar que no hemos cambiado demasiado, que nos siguen dando y seguimos tragando las mismas quimeras. A veces me pregunto hasta dónde seremos capaces de llegar esta vez.

«No por cantar a voz de cuello te conviertes en un patriota. El problema con esos mierdas nacionalsocialistas, especialmente los jóvenes, es que piensan que tienen el monopolio del patriotismo».  

«—No sabía que te interesara la política —dije.

—No me interesa. Pero ¿no es así como Hitler resultó elegido: demasiada gente a quien no le importaba una mierda quién gobernara el país?».

Philip Kerr legó al género negro una obra que resistirá el paso del tiempo, que se enfrentará al futuro con la misma frescura de sus primeros años, que emocionará a los frikis de la novela negra, a los amantes de la novela histórica, a curiosos y recién llegados al mundo de la lectura.  

El viaje por la Trilogía berlinesa continúa, no lo olvides. Próximamente publicaré las reseñas de Pálido Criminal y Requiem Alemán, y conoceremos un poco más sobre este increíble y gran autor.


Descanse en paz.  

PURGA, DE SOFI OKSANEN





Hace años intenté leer Purga (Salamandra, 2011) —o eso creí—, pero no fui capaz de terminar el primer capítulo. Recuerdo incluso aquellas páginas que  tenían que ver con una isla y con unos barcos. Retomé el libro hace una semanas con la esperanza de, ahora sí, no quedarme dormida entre islas y barcos. Benditas confusiones.

Me equivoqué de libro. Siempre asocié el nombre de Purga a aquel otro, al de los barcos. Quizás adquirí ambos al mismo tiempo, supongo. Así que la sorpresa fue grande pero positiva. Comencé a leer con muy pocas ganas, pero con la idea de darle una segunda oportunidad. Cuando descubrí mi error, mi bendito error, que en este libro no hay ni barcos ni islas, pero sí una historia de esas, de las que sacuden y  tocan muy profundo, me di cuenta de la joya que tenía perdida entre los montones de lecturas que se me acumulan por todos los lados.  

Purga es un libro inmenso en muchos sentidos, y Sofi Oksanen (Finlandia, 1977), una escritora alucinante.  





© 2018 Sofi Oksanen


SOFI OKSANEN

Es, junto a Katja Hettu —tienen que leer La comadrona (Alfaguara, 2014)—, una de las escritoras finlandesas  contemporáneas más reconocidas a nivel internacional. Dio el salto con Las vacas de Stalin (451 Editores, 2008) y Baby Jane (sin edición en castellano), sus dos primeras novelas, pero ha sido Purga, obra traducida a casi cuarenta idiomas, la joya de la corona en su carrera. Norma (2015), su novela más reciente, ya arrasa en muchos países. Esperemos ver pronto la edición en nuestro idioma.

Ha sido primera mujer finlandesa en obtener el Premio Nórdico de la Academia Sueca, conocido como pequeño Nobel. La lista de galardonados es una buena referencia si buscas grandes autores de aquellas latitudes. Tomas Tranströmer, ganador del Premio Nobel en 2011, Guðbergur Bergsson, también se lo han llevado a casa.

Muy activa en las redes sociales, comprometida hasta la médula en causas políticas y sociales, a Sofi Oksanen no le tiembla el pulso a la hora de expresar sus opiniones. De ascendencia estonia —su madre nació en aquel país—, novelas como Purga y Cuando las palomas cayeron al suelo (Salamandra, 2013), son la muestra del enorme compromiso que la autora ha adquirido  con Estonia y con su historia. Para ella es muy importante la gran tarea de recuperar la identidad de un país dividido y maltratado ideológicamente durante tanto tiempo.
«Algunos autores solo quieren entretener personas, y no hay nada malo en ello, pero en lo que a mí respecta, una autora no comercial, creo que Hollywood ya se ha encargado de la industria del entretenimiento»
(Sofi Oksanen. La Vanguardia, 16/03/2018)





LA NOVELA

«En una despoblada zona rural de Estonia, en 1992, recuperada la independencia de la pequeña república báltica, Aliide Truu, una anciana que malvive sola junto al bosque, encuentra en su jardín a una joven desconocida, exhausta y desorientada. Se trata de Zara, una veinteañera rusa, víctima del tráfico de mujeres, que ha logrado escapar de sus captores y ha acudido a la casa de Aliide en busca de una ayuda que necesita desesperadamente. A medida que Aliide supera la desconfianza inicial, y se establece un frágil vínculo entre las dos mujeres, emerge un complejo drama de viejas rivalidades y deslealtades que han arruinado la vida de una familia».

Lo que comenzó como una obra de teatro, escrita por la misma Oksanen, y presentada en el Teatro Nacional de Finlandia en  2007, pronto se materializaría en esta novela ganadora del Premio de Literatura del Consejo Nórdico, del Femina (Francia) y del Premio Finlandia.

Pero vayamos a la historia…

Detrás de Purga no solo hay horas y horas de trabajo  e investigación; también están aquellas historias familiares contadas en secreto; la experiencia personal de la autora ante dos formas de vida completamente distintas, y la enorme responsabilidad que ha asumido desde su trinchera, la pluma, para dar voz a aquel momento de la historia.
Cuando Oksanen era niña y visitaba a sus abuelos maternos en Estonia, el país vivía bajo el régimen soviético y la comunicación con su familia siempre estuvo condicionada por las reglas de  aquel sistema y por el miedo a la palabra "Siberia". En las entrevistas o conferencias que da por el mundo, Estonia sigue siendo un tema del que se le pregunta y del que habla con esa franqueza que la caracteriza. 

«A pesar de los problemas de la Unión Soviética y las víctimas, uno de los aspectos en el que estoy más interesada es el de los efectos mentales; es un sistema de lavado de cerebro. Incluso ahora que Estonia es un país europeo, podemos hallar pequeñas huellas de esa mentalidad soviética; lleva años, muchos años, lograr que cambien estos aspectos del alma de los ciudadanos y también los valores de la sociedad»
(Sofi Oksanen. El País, 26/02/2011


Saltando en el tiempo —desde los recuerdos de los días de la ocupación alemana, pasando por los años del régimen soviético y los inicios de la década de 1990—, conoceremos la vida de dos mujeres y las razones por las que han llegado a donde están. Víctimas de sus circunstancias, y conectadas más allá de aquel momento en que se encuentran; ambas cargan con el peso de una historia de dolor, separación, conflicto y enfrentamiento; resultado de años de maltrato, miedo y violencia.

Son cuatro los puntos en los que ahonda esta novela: la mujer, la gran perdedora de todos los conflictos políticos e ideologías radicales; la aniquilación de la identidad de un pueblo; la lucha por la supervivencia y el enorme peso de la reconstrucción. A través de una historia que parece ahondar en lo más íntimo y personal de la vida de dos mujeres, logramos conectar con aspectos enormes de una realidad histórica.

Entender el dolor, mirar con nuestros propios ojos la magnitud de las heridas, es posible gracias a la cercanía que mantendremos con Aliide, Zara o Hans

Oksanen no limita su escritura a una descripción directa y gráfica de los hechos, a pesar de la crudeza de algunos momentos. Ella se toma su tiempo, se centra en los detalles, nos conduce lentamente por recuerdos, acciones y emociones que hacen más vívida la historia. Personajes como Aliide, nos arrancan de esa cómoda superioridad moral  que, creemos, nos dan el tiempo y la distancia.

«No debía alardear demasiado de sus dotes, el orgullo era el fin de todos los remedios y la humildad el comienzo de cada uno; el silencio, su fuerza» 

Pero el poder y la grandeza de Purga no se quedan solo en el papel. La novela fue adaptada al cine por el director Antti Jokinnen. Éxito arrollador. Fue la película más vista en Finlandia durante varias semanas y también la elegida para competir en la carrera de los Oscar en la categoría de Mejor película de habla no inglesa. Si quieres ver el trailer, haz click aquí.

Bajemos un momento a los infiernos de la tiranía y contemplemos con nuestros propios ojos la larga sombra que proyecta sobre las vidas de quienes la padecen. Dejemos que esta autora entre en nuestro sistema y nos agite, que remueva un poco dentro de nosotros. Leer no es solo el acto de pasar la vista por conjuntos de letras; leer es descubrir el mundo, y el mundo también se ha hecho con dolor y violencia. La memoria es un acto de justicia.







LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE JACQUES DE MOLAY, DE FRANCISCO GIL MORIANA




Gracias a la narrativa he conocido grandes personajes y momentos de la historia, y gracias a la historia he leído grandes novelas. Las últimas palabras de Jacques de Molay (Edeta Editorial, 2017) es un ejemplo perfecto de lo primero. 

Nos faltan dedos a todas la manos de la humanidad, para contar las grandes obras inspiradas en personajes históricos que se han escrito. Y nos sobran ganas de leerlas y viajar, a donde sea que nos lleven.




FRANCISCO GIL MORIANA (España, 1965)

Nació en Sevilla, pero reside en Llíria (Valencia) desde la infancia. Estudio Geografía e Historia en la Universidad de Valencia, y un taller literario sobre novela histórica con profesores de la talla de Santiago Posteguillo.  

Amante de la literatura, actualmente coordina el club de novela histórica Germana de Foix, en Llíria, y colabora en distintas asociaciones cívicas y culturales como Aula de Ciudadanía y Casa de Andalucía

Las últimas palabras de Jacques de Molay, su primera novela, fue presentada en la Feria del Libro de Llíria, donde contó la presencia de la escritora Carmen Amoraga. 

Ya está trabajando en su segunda obra: La primera profecía de Michel de Notre Dame. Esperemos que vea la luz este año. Estaré encantada de hablarles de ella.

Gil Moriana es otro de los talentos que pude conocer gracias al Salón del Autor 360º


LA NOVELA




«Valencia, 1525. 

¿Quién quiere matar al rey de Francia?

Alfonso Valdés debe hacer frente a una sombría conspiración, que hunde sus raíces en las últimas palabras del gran maestre templario Jacques de Molay y que pretende asesinar en Valencia al rey Francisco I de Francia».

Un momento muy importante para  para la historia de  España fue la victoria de la batalla de Pavía (1525). El emperador Carlos V venció a los franceses e hizo prisionero  a su primo, el mismísimo Francisco I de Francia. No fue nada fácil llevar hasta Madrid a tan ilustre prisionero. Tratándose de un rey, se tomaron muchas molestias para que Francisco viajara con la dignidad propia de su corona. La primera parada en suelo español fue Valencia, donde su majestad gozó de unos días de reposo antes de continuar el viaje. Es en este momento, durante la llegada del monarca, donde da comienzo la historia de Las últimas palabras de Jacques de Molay.

Desembarco de Francisco I en el puerto de Valencia.
Ignacio Pinazo Camarlench, 1876

Francisco Gil Moriana tiene un talento natural, y muchos conocimientos, para rastrear personajes interesantísimos de la Historia y convertirlos en personajes literarios increíbles. Alfonso de Valdés, el protagonista, es la muestra. 

Secretario de cartas latinas del emperador Carlos V, trabajó junto al gran canciller Mercurino Gattinara. Humanista, erasmista, un hombre del renacimiento en el sentido amplio del término. Culto, adelantado a su época,  pensador y escritor. Marcado por el cruel destino al que la Santa Inquisición sometió a sus familiares debido a su ascendencia judía. 

Alfonso de Valdés, 1531


Por si esto fuera poco, a Valdés se le atribuye la autoría de El Lazarillo de Tormes. Rosa Navarro Durán, filóloga y catedrática de literatura española, publicó en 2003 el ensayo: Alfonso Valdés, autor del Lazarillo de Tormes (Gredos). 

«La publicación del libro de Rosa Navarro Durán, Alfonso de Valdés, autor del 'Lazarillo de Tormes' (Gredos, 2003), es un buen ejemplo de lo que digo. La conclusión a la que llega la autora después de un espléndido ejercicio de erudición, cotejo de fuentes literarias, análisis del contexto histórico de la época y un raciocinio que no excluye la imaginación necesaria a toda empresa creativa, habrá desprendido sin duda muchas hojas caducas del árbol de nuestra cultura oficial y académica: "Siempre hemos leído [el Lazarillo] como una obra anónima, pero no es hija de la 

piedra, sino del mejor prosista de la primera mitad del siglo XVI, el mejor valedor de Erasmo en España: Alfonso de Valdés, secretario de cartas latinas del Emperador”».

 (Juan Goytisolo. El País, 26/07/2003)


En Las últimas palabras de Jacques de Molay, Alfonso de Valdés llega a Valencia como visitador, cuyo fin es realizar un informe sobre la situación del reino, pero lo que encuentra es algo más. Conspiraciones, secretos y enigmas. Emprenderemos una aventura, de la mano de Valdés y compañía, intentando resolver este misterio. El Visitador tendrá que indagar en la otra Valencia, la que teje los hilos por debajo de la mesa, para poner fin a la amenaza y evitar el asesinato del ilustre prisionero.

Imposible no recordar a fray Guillermo de Baskerville (El nombre de la rosa), o incluso a Sherlock Holmes, en la figura de Valdés. Él también se vale de sus conocimientos, de su método —elaborado y perfeccionado por sí mismo— para descifrar los enigmas que se le presentan. Nuestro protagonista no es un «averiguador» improvisado.

«El Visitador sonrió ante tal ocurrencia y pensó que no siempre la evidencias, o las apariencias más más bien, sirven para llegar a conclusiones correctas, que deben fundamentarse más en el sosiego y la meditación».


Valdés no se ciñe a un razonamiento puramente deductivo para llevar a cabo sus averiguaciones; también echa mano de los recursos que le aportan la filosofía, la numerología o la simbología. Su afición y conocimientos sobre etimología son un puntazo. El escritor acierta de pleno en la recreación de esta figura histórica y de otros personajes, como Germana de Foix.  

La novela está llena detalles que son de agradecer; referencias y guiños a la cultura valenciana. El autor da mucha información sobre el contexto histórico y la cultura popular de la época; te transporta y crea una curiosidad añadida que, estoy segura, harán que devores el libro y te entren ganas de investigar y conocer un poco más sobre los personajes, sobre la Valencia y la España de aquellos días.

La Historia no es solo un compendio de fechas, hechos y datos. La Historia son también creencias, comportamientos y puntos de vista. Francisco Gil Moriana lo sabe bien y pone mucha atención en todos los detalles para que el lector disfrute del ambiente que envuelve a la época.

Las últimas palabras de Jacques de Molay está muy lejos de ser una obra oscura o densa, al contrario, fluye a buen ritmo y atrapa al lector rápidamente. Es una gran opción para los amantes de la novela histórica, pero también lo es para aquellos que disfrutamos de las historias detectivescas de corte clásico. 

Hay un trabajo titánico de investigación detrás de esta obra, pero el autor supo equilibrar lo histórico y lo literario y presentarnos una novela divertida, emocionante y redonda. 

¿Te apetece echar un vistazo a Las últimas palabra de Jacques de Molay? Haz click aqui.

También puedes encontrar la edición impresa en las siguientes librerías:

-Berlín (Valencia)
-Bibliocafé (Valencia)
-Clarión (Valencia)
-Editorial Edeta (Llíria)
-Pinazo (Godella)

Hasta pronto... y felices lecturas.


*Fotografías del libro: Iván Jerez Álvarez.

LA MANO IZQUIERDA DE LA OSCURIDAD, DE URSULA K. LE GUIN





El pasado 12 de enero fallecía Ursula Kroeber Le Guin (Estados Unidos, 1929), una de las figuras más destacadas de la literatura del contemporánea, y uno de los pilares de los géneros de fantasía y ciencia ficción

Yo llegué tarde a su obra, y no lo digo desde la pena. Creo que llegué a sus libros en el momento adecuado, en el principio de mi etapa adulta, y eso me ha brindado la oportunidad de mirar su obra desde una perspectiva distinta. Cuando era más joven leía fantasía y ciencia ficción para emocionarme; hoy en día lo hago para estremecerme. Antes buscaba escapar de la realidad, ahora busco encontrar un poco de mí, reconocerme en esos mundos.  



Photograph by Rod Searcey. Copyright © by Rod Searcey

URSULA K. LE GUIN

Fue una escritora imparable, guerrera y comprometida, que no bajó la voz a la hora de hablar de los problemas sociales, políticos y culturales de su país y del mundo. Gran observadora de la condición humana; interesada siempre en las cosas que nos hacen ser lo que somos y en la forma en la que nos relacionamos. Dicen los que saben mucho sobre de la vida de la autora, que todo esto se debe a la influencia de sus padres, los antropólogos Alfred y Theodora Kroeber.

La primera mujer en obtener el galardón de Gran Maestra de la SFWA (Asociación de Escritores de Fantasía y Ciencia Ficción de América) y ganadora de premios tan importantes como el HugoNébulaLocus, y una interminable lista de reconocimientos que marea de lo larga que es. 

Actualmente vivimos una época de grandes historias y escritores magníficos que no habría sido posible sin la figura de Ursula K. Le Guin, sin su talento, imaginación y su voz reivindicando constantemente la importancia de estos géneros que tanto amamos.

«La ciencia ficción no es algo menor. Y no es solo, ni especialmente, la Enterprise, Star Wars o las tropas del espacio. Significa experimentar con la imaginación, responder preguntas que no tienen respuesta. Implica cosas muy profundas, que cada viaje es irreversible (…) la ciencia ficción es una inmensa metáfora».

(Ursula K. Le Guin. El País Semanal, 28/10/2012)

LA NOVELA

«Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación.» Así comienza su relato Genly Ai, enviado al planeta Gueden, también llamado Invierno por su gélido clima, con el propósito de contactar con sus habitantes y proponerles unirse a la liga de planetas conocida como el Ecumen. Los guedenianos tienen una particularidad que los hace únicos: son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer. En Invierno, Ai conoce a Estraven, un alto cargo que le mostrará cuán diferente puede llegar a ser una sociedad donde no existe una diferenciación sexual.

La mano izquierda en la oscuridad (Minotauro), junto  a Los desposeídos (Booket, 2002), El nombre del mundo es bosque (Minotauro, 2002) y la serie de Terramar (Minotauro), son quizás las obras más importantes en la carrera de Ursula K. Le Guin. Las tres primeras forman parte del ciclo Ecumen: novelas y relatos cortos que se desarrollan en un universo de planetas asociados en una federación (Ecumen). Ganadora del Nébula en 1969, y del Hugo en 1970, esta novela ha llegado hasta nuestros días como una de las más importantes de la ciencia ficción de todos los tiempos. En la revista Locus Magazine, el libro no ha parado de subir de posición cada vez que se hace la encuesta sobre los mejores libros del género. Por cierto, la edición de marzo está dedicada a la autora).

Portada de L.M. en su edición de marzo.

Pero vayamos a la historia… 

Es sorprendente abrir el libro y encontrarte en un tiempo tan lejano —unos dos mil años por delante de éste—, en un planeta cuyos habitantes son un caso aparte, y en una ceremonia —baño de masas— de esas que los políticos de todos los lugares, de todos los tiempos y de todos los planetas —por lo que se ve— disfrutan como nadie. Así es la imaginación de K. Le Guin, inmensa, libre, capaz de visualizar y construir mundos con un nivel de detalle impresionante.  Y es un placer, y esos mundos se disfrutan y se sufren mucho. Pero ella no los ha creado solo para dar forma a la forma, los ha creado, sobre todo, para dar sentido a cuestiones más profundas. Invierno o Gueden, sus pueblos, tierras y conflictos, son un espejo para que los lectores descubramos quiénes somos. Esta obra es una oportunidad perfecta para hablar de lo que nos une, y de lo que nos separa. 

Creo que no es gratuito que Genly Ai, protagonista de la historia, sea un diplomático con visión de antropólogo y no un hombre de ciencia o un action man, pues solo así adquiere verosimilitud una historia cuyo eje central es la interacción entre dos realidades, dos formas de vida, de seres, de humanidades.

Recordemos que esta obra fue publicada por primera vez en 1969, en medio de unos años importantísimos para la lucha por los derechos civiles y de la mujer. Confrontación, debate, todo servido en bandeja de plata. La escritora no fue ajena a esos cambios y a esos momentos:

«La mano izquierda de la oscuridad habla de un mundo habitado por individuos hermafroditas, lo cual nos sumerge en una vertiginosa, deslumbrante indagación sobre los géneros sexuales y el modo en que condicionan nuestras vidas». 

(Rosa Montero. El País, 6/08/2011)

Un planeta habitado por seres hermafroditas, determinados por un ciclo de excitación y reproducción, el kémmer; determinados también por su hostil geografía y por un código de comportamiento más cercano a la intriga, al discurso velado, que a la guerra o el enfrentamiento físico. K. Le Guin pensó en todo para crear una historia de choque, pero también para enfrentar a sus personajes a la tarea de construir puentes de comunicación. Cuando los seres se desprenden de todo ese peso cultural, político, social y de género, y buscan la conexión,  es allí cuando realmente llegan a conocerse en profundidad. 

La intensa relación entre Genly Ai y  Estraven, y los  viajes que llevan a cabo, son un símbolo de autoconocimiento y reconocimiento. Estraven,  el guedeniano, narra por sí mismo sus impresiones. Es uno de los detalles del libro que más me gustó, que "los otros" no figuraran solo a través de la visión y la experiencia de Ai, que la escritora nos concediera el privilegio de escucharlo de viva voz:

«Le expliqué mi silencio, con cierto embarazo. Temía que se riera de mí. Al fin y al cabo, Ai ya no es una rareza sexual; aquí en el Hielo cada uno de nosotros es una criatura singular, aislada; yo a medida que me alejo de mis semejantes, mi sociedad y mis normas, y Ai lo mismo (…) Somos iguales al fin; iguales, extraños, solitarios».

Como apunte, y para tranquilidad del lector interesado: no hay necesidad de leer previamente ningún libro de la serie Ecumen para disfrutar La mano izquierda de la oscuridad. Las historias de cada libro son independientes, así que no tendrás ningún problema si decides empezar por aquí. La editorial Minotauro editó en 2009, un libro titulado: Los mundos de Ursula K. Le Guin, que recoge, además de esta novela, El nombre del mundo es bosque y Los desposeídos. Gran opción para entrar en Ecumen a lo grande.



El valor de este libro es incalculable. De verdad, te recomiendo ampliamente no dejar pasar la pluma de Ursula K. Le Guin. Hoy en día resulta difícil entablar una reflexión sobre la existencia y sobre quiénes somos, sin recurrir a la sensiblería, a la lágrima fácil. Afortunadamente contamos con historias enormes que nos brindan la posibilidad de hacernos preguntas importantes a través de la imaginación y del talento de autores únicos.  

La imaginación es un arma poderosa y esta escritora supo hacer de ella algo excepcional.

Descanse en paz. 

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