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LA DETECTIVE MIOPE, DE ROSA RIBAS





Rosa Ribas (El Prat de Llobregat, 1963) es una de mis escritoras españolas favoritas. Tiene una forma muy especial de contar historias y una sensibilidad única para crear personajes y situaciones. Nunca me cansaré de recomendar sus libros. 

La autora fue una de las grandes invitadas al Valencia Negra del año pasado, además de ganadora del premio Mejor Novela VLC Negra 2017 por Azul marino (Siruela, 2016), obra de la que comparte autoría con Sabine Hofmann. También tuve la oportunidad de asistir a su conferencia  Más grandes que la vida: los personajes, organizada para el ciclo Literatura al Magnànim, en la Biblioteca Pública de Valencia. Disfruté muchísimo ambos eventos y aprendí cosas realmente valiosas sobre el proceso creativo, la construcción de personajes y los retos de la escritura.   






ROSA RIBAS

«En octubre de 2010 publiqué La detective miope. Con un nuevo personaje, la detective Irene Ricart, que no inicia una serie. Quien ha leído la novela sabe por qué. Ya sé que hay que quererlas a todas por igual, pero tengo que confesar que esta novela le tengo un especial afecto».
(Web oficial de la escritora Rosa Ribas) 


Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, debutó en el mundo de la novela con El pintor de Flandes (Roca, 2006). En 2007 entra de lleno —y por la puerta grande— en el género de la novela negra con Entre dos aguas (Umbriel), ganadora del Premio Brigada 21 a Mejor Novela Negra, y primer libro de la serie Cornelia Weber-Tejedor. Con anuncio (Viceversa, 2009) y En caída libre (Viceversa, 2011) fueron los siguientes. En Si no, lo matamos (Grijalbo, 2016), la comisaría regresa después de cinco años para un caso más. La editorial DeBolsillo ha reeditado todos estos libros, incluyendo La detective miopeSu obra ha sido traducida a varios idiomas.

Junto a Sabine Hofmann escribió la Trilogía de los años 50 o Trilogía de los años oscuros. Don de lenguas (Siruela, 2013), El gran frío (Siruela, 2014)  y Azul Marino, son los  libros que la componen. 

Otras novelas de Rosa Ribas que no deberías perderte: Pensión Leonardo (Siruela, 2015), Miss Fifty (Reino de Cordelia, 2015), La luna en las minas (Siruela, 2017) 
—ganadora del premio Letras del Mediterráneo 2017— y Emma (Black & Noir, 2017), novela negra por entregas.

Su versatilidad como escritora no se queda solo en el plano de la narrativa. Desde 2017 es columnista en El periódico. Puedes leer sus artículos haciendo click aquí.

Ribas vive en Alemania desde 1991. La influencia de aquel país en algunas de sus historias forma parte de su sello. Cornelia Weber-Tejedor es una comisaria de origen hispano- alemán. En La luna en la Minas, Joaquín, el joven protagonista, emigra a Alemania para trabajar en la minas de carbón. Barcelona también es otro de sus escenarios favoritos, un escenario que conoce como  la palma de su mano y al que nos lleva gracias a esa pluma que fluye y nos atrapa. 

En esta ocasión quiero hablarte de La detective miope (Viceversa, 2010), una novela negra muy particular. 


LA NOVELA

«Irene Ricart ha perdido el marido, la hija, la cordura y, casi casi, la vista. Y aun así se toma la vida con un característico humor que la ayuda a seguir viva, a aguantar el tiempo necesario para encontrar al asesino de su familia. Sabe cómo, lo ha leído en la portada de una revista cuyo titular parece una revelación: «¿Sabes que entre tú y cualquier persona en el mundo hay como mucho seis grados de separación?». Y así es: sólo tiene que encontrar la relación de las personas que la separan de quien acabó con la vida de sus dos seres queridos».

Es la propia Irene la que nos cuenta cómo fue que su mundo se derrumbó y cómo intentó levantarse de entre los muertos para poner cara a quienes se lo quitaron todo.  Para ello, nuestra detective privada deberá volver a la acción y centrarse en lo suyo mientras carga con el peso del dolor. No será una tarea fácil, y menos cuando las dioptrías aumentan tan rápido. Pero Irene Ricart no es una detective cualquiera, eso podemos percibirlo desde las primeras páginas. El dolor la ha dotado de otro tipo de vista, de una lucidez especial. 

Dicen que el dolor transforma, y en el caso de la protagonista de La detective miope la frase se cumple. Sus pensamientos no solo viajan a otra velocidad; sus pensamientos van en una carretera desconocida y en sentido contrario. Y es a través de ellos que los lectores nos mantendremos atentos al viaje, que sufriremos y disfrutaremos del trayecto. Esta es una novela para lectores voraces. 

El dolor otorgó a Irene Ricart una lucidez que inquieta y una sensibilidad que parece abarcar la totalidad de las cosas. Estos elementos son la sal y la pimienta que dan sabor a esta historia y la convierten en una novela negra diferente. Rosa Ribas es una autora experta en crear personajes con alma, seres complejos que hablan al universo en un lenguaje  propio, particular y bello. 

«…en la clínica aprendí que para muchos el lamento y la queja son formas de vida. Y no hay que quitarle a la gente aquello que da sentido a su existencia».


Pequeños casos que dan forma al gran caso. Personajes peculiares y situaciones extrañas. Piezas en un rompecabezas que no encajarían sin la mente de la detective para dar forma y sentido a todo aquello; sin la fortaleza de un corazón roto que sobrevive gracias su propia lógica.

Una cosa que me encanta de las novelas del género negro es descubrir los métodos que aplican los policías o investigadores para resolver crímenes y misterios. En el caso de Irene Ricart  es una mezcla explosiva de inteligencia, instinto, oficio y un sentido casi sobrenatural de observación, una especie de sinestesia que le permite  relacionar conceptos, acciones y personas. La perdida gradual de la vista hace que el resto de sus sentidos se disparen. 

La pluma de Rosa Ribas no tiene límites. Sus historias la han convertido en una de las grandes escritoras de novela negra española, pero ha demostrado que su talento trasciende al género con historias tan entrañables como La luna en las minas. Acercarse a su obra es un placer que nadie debería perderse. Yo estoy más puesta que un calcetín para seguir explorando y emocionándome con su trabajo. Espero que tú también.

Un saludo y felices lecturas. 










TRILOGÍA BERLINESA, DE PHILIP KERR: VIOLETAS DE MARZO (LIBRO 1)





Se fue pronto Philip Kerr (Escocia, 1956). El 23 de marzo, a los 62 años, dejó este mundo uno de los grandes de la novela negra. Un personaje, Bernie Guntherbastó para engancharnos a una serie libros que, deseábamos, fuese infinita.    

El año pasado acaba de leer Una investigación filosófica (Anagrama, 2015) —novela ajena a las conocidas series de Kerr, novela extraña y fascinante— cuando me enteré de la presencia del autor en el Valencia NegraEsas coincidencias de la vida... 

No tengo salvo palabras de agradecimiento para los organizadores del festival porque fue una tarde increíble. Kerr habló de un montón de cosas. Crítico con el tema del BREXIT, creía en una Europa abierta, inclusiva. No compartía en absoluto la decisión del Reino Unido de salir de la Unión EuropeaTambién habló de literatura, de la serie Bernie Gunther —fenómeno editorial como pocos—, y  como no, de futbol. Porque cuando un autor dedica una serie de libros, la serie Scott Manson, al mundo del futbol, y se confiesa fan del Arsenal, imposible no hablar de futbol. Fue una tarde estupenda, así la recuerdo yo, y creo que así la recuerdan todos los que tuvieron la oportunidad de estar allí. 

En unos días volveremos a disfrutar de una nueva edición del Valencia Negra. Seguramente la figura de Philip Kerr será recordada. Y a los lectores, los que lloramos su pérdida, nos quedará el consuelo de poder leer próximamente las dos últimas novelas que escribió para la serie Gunther: la edición al castellano de Prussian Blue (Quercus, 2017), que saldrá a la venta en junio, y Greeks Bearing Gifts (Quercus, 2018), novela publicada en Reino Unido el 3 de abril, ya de forma póstuma, pero aún sin fecha de lanzamiento en nuestro idioma. 

Esperaremos...





VIOLETAS DE MARZO

En 2010 RBA Libros lanzó la edición titulada Trilogía berlinesa que recoge las tres primeras novelas de la saga de Bernie Gunther: Violetas de marzo, Pálido criminal y Requiem alemán. El libro que aparece en la cabecera de esta entrada es la reedición del 2017. En un principio la serie Bernie Gunther fue concebida como una trilogía: Berlin Noir (Trilogía Berlinesa). Sin embargo, y debido al éxito, la historia del detective alemán continuó con la publicación en 2006 de Unos por otros (RBA Libros, 2007). Otras novelas vinieron más tarde: Una llamada misteriosa (2009), Si los muertos no resucitan (2009), Gris de campaña (2011), Praga mortal (2012), Un hombre sin aliento (2014), La dama de Zagreb (2016) y El otro lado del silencio (2017).  

He decidido reseñar por separado cada uno de los libros que componen La trilogía berlinesa. Creo que cada uno merece su propio espacio.


LA NOVELA

«“Violetas de marzo” nos sitúa en la ciudad de Berlín en el año 1936. El régimen de horror del Tercer Reich empieza a materializarse en una Alemania cada vez más sumida en el odio, el racismo y el hambre de venganza. Desde su privilegiado lugar como investigador privado, Bernie Gunther es testigo de cómo día a día la sociedad berlinesa se encuentra más a merced de las “violetas de marzo”, los nuevos fieles del todopoderoso Partido Nacionalsocialista. En el momento en el que recibe el cometido de investigar la muerte de un alto cargo de las SS y recuperar un collar de diamantes que le ha sido robado, Gunther ni siquiera es capaz de prever que un caso a priori sencillo le llevará hasta las más altas esferas del nazismo y las luchas internas por el poder, en un contexto en que el país se dispone para la celebración de los Juegos Olímpicos y ante la oportunidad de comenzar, de un momento a otro, la conquista de Europa».

Bernie Gunther siempre será uno de los detectives más queridos de la literatura. Crítico, incapaz de cerrar la boca  —aunque le apunten con una pistola o lo muelan a palos—. Un superviviente con un olfato de primera  para resolver misterios y con una capacidad impresionante para meterse en problemas. Mujeriego, irónico, mordaz... Nadie puede resistirse a sus cuestionables encantos y al estilo con el que nos narra sus andanzas. 

Bernie posee su propio código ético: flexible y adaptable a la necesidad de salvar el pellejo. Eso sí, sus razones son siempre mucho más justas que las de los uniformados que vitorean la grandeza de la  patria y del  führer. Al detective no le tiembla la lengua si tiene que decirle un par de cosas a una de las figuras más representativas del régimen nazi. Siempre luchando para seguir siendo una mente libre en medio del caos. Conocer a este ex-policía convertido en detective privado es una gran razón para leer Violetas de marzo, pero no la única. 

Hacer un viaje en el tiempo al Berlín de aquellos días  —que Kerr conocía y describía como nadie— es otra de las razones para acercarte a este libro. Recordemos que la historia se desarrolla en los primeros años del régimen nazi, cuando aquello parecía una olla de presión a punto de explotar. La vida de la gente en Alemania se convertía rápidamente en un «sálvese quien pueda». Los Juegos Olímpicos estaban cerca y el país necesitaba un lavado de cara para consolidarse como “gran potencia” a ojos del mundo. Pero detrás de la megalomanía, de los uniformes, las insignias y condecoraciones, detrás de la exaltación a la patria, detrás de esa ciudad repleta de mármol, se escondía un mundo sórdido, corrupto y violento, un mundo terrible; los bajos fondos en los que nuestro detective tendrá que meter la cabeza —y el cuerpo entero— para resolver algo más que un crimen.

  
«Eso era Berlín bajo el gobierno nacionalsocialista: una casa enorme y llena de fantasmas, con rincones oscuros, escaleras tétricas, sótanos siniestros, habitaciones cerradas y una buhardilla llena de poltergeists sueltos, arrojando libros, cerrando puertas de golpe, rompiendo cristales, gritando en medio de la noche (…) Pero la mayor parte del tiempo solo se tapaban las orejas, se cubrían los ennegrecidos ojos y trataban de hacer como si no pasara nada malo».

Violetas de marzo es divertida y aterradora a partes iguales. Divertida porque es difícil no soltar alguna risa ante los comentarios irónicos y mordaces de Bernie Gunther, porque tiene un ritmo que atrapa y no quieres parar hasta llegar a la conclusión de tanto embrollo, porque las descripciones de la ciudad de Berlín, de la gente, de la época, te hace sentir que estás allí. Lo aterrador viene cuando somos conscientes del paralelismo entre aquellos días y la actualidad. La corrupción política, el radicalismo o los continuos ataques a la libertad de expresión, son aspectos con los que convivimos todos los días y a los que les hemos otorgado cierta normalidad. Es espeluznante comprobar que no hemos cambiado demasiado, que nos siguen dando y seguimos tragando las mismas quimeras. A veces me pregunto hasta dónde seremos capaces de llegar esta vez.

«No por cantar a voz de cuello te conviertes en un patriota. El problema con esos mierdas nacionalsocialistas, especialmente los jóvenes, es que piensan que tienen el monopolio del patriotismo».  

«—No sabía que te interesara la política —dije.

—No me interesa. Pero ¿no es así como Hitler resultó elegido: demasiada gente a quien no le importaba una mierda quién gobernara el país?».

Philip Kerr legó al género negro una obra que resistirá el paso del tiempo, que se enfrentará al futuro con la misma frescura de sus primeros años, que emocionará a los frikis de la novela negra, a los amantes de la novela histórica, a curiosos y recién llegados al mundo de la lectura.  

El viaje por la Trilogía berlinesa continúa, no lo olvides. Próximamente publicaré las reseñas de Pálido Criminal y Requiem Alemán, y conoceremos un poco más sobre este increíble y gran autor.


Descanse en paz.  

LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE JACQUES DE MOLAY, DE FRANCISCO GIL MORIANA




Gracias a la narrativa he conocido grandes personajes y momentos de la historia, y gracias a la historia he leído grandes novelas. Las últimas palabras de Jacques de Molay (Edeta Editorial, 2017) es un ejemplo perfecto de lo primero. 

Nos faltan dedos a todas la manos de la humanidad, para contar las grandes obras inspiradas en personajes históricos que se han escrito. Y nos sobran ganas de leerlas y viajar, a donde sea que nos lleven.




FRANCISCO GIL MORIANA (España, 1965)

Nació en Sevilla, pero reside en Llíria (Valencia) desde la infancia. Estudio Geografía e Historia en la Universidad de Valencia, y un taller literario sobre novela histórica con profesores de la talla de Santiago Posteguillo.  

Amante de la literatura, actualmente coordina el club de novela histórica Germana de Foix, en Llíria, y colabora en distintas asociaciones cívicas y culturales como Aula de Ciudadanía y Casa de Andalucía

Las últimas palabras de Jacques de Molay, su primera novela, fue presentada en la Feria del Libro de Llíria, donde contó la presencia de la escritora Carmen Amoraga. 

Ya está trabajando en su segunda obra: La primera profecía de Michel de Notre Dame. Esperemos que vea la luz este año. Estaré encantada de hablarles de ella.

Gil Moriana es otro de los talentos que pude conocer gracias al Salón del Autor 360º


LA NOVELA




«Valencia, 1525. 

¿Quién quiere matar al rey de Francia?

Alfonso Valdés debe hacer frente a una sombría conspiración, que hunde sus raíces en las últimas palabras del gran maestre templario Jacques de Molay y que pretende asesinar en Valencia al rey Francisco I de Francia».

Un momento muy importante para  para la historia de  España fue la victoria de la batalla de Pavía (1525). El emperador Carlos V venció a los franceses e hizo prisionero  a su primo, el mismísimo Francisco I de Francia. No fue nada fácil llevar hasta Madrid a tan ilustre prisionero. Tratándose de un rey, se tomaron muchas molestias para que Francisco viajara con la dignidad propia de su corona. La primera parada en suelo español fue Valencia, donde su majestad gozó de unos días de reposo antes de continuar el viaje. Es en este momento, durante la llegada del monarca, donde da comienzo la historia de Las últimas palabras de Jacques de Molay.

Desembarco de Francisco I en el puerto de Valencia.
Ignacio Pinazo Camarlench, 1876

Francisco Gil Moriana tiene un talento natural, y muchos conocimientos, para rastrear personajes interesantísimos de la Historia y convertirlos en personajes literarios increíbles. Alfonso de Valdés, el protagonista, es la muestra. 

Secretario de cartas latinas del emperador Carlos V, trabajó junto al gran canciller Mercurino Gattinara. Humanista, erasmista, un hombre del renacimiento en el sentido amplio del término. Culto, adelantado a su época,  pensador y escritor. Marcado por el cruel destino al que la Santa Inquisición sometió a sus familiares debido a su ascendencia judía. 

Alfonso de Valdés, 1531


Por si esto fuera poco, a Valdés se le atribuye la autoría de El Lazarillo de Tormes. Rosa Navarro Durán, filóloga y catedrática de literatura española, publicó en 2003 el ensayo: Alfonso Valdés, autor del Lazarillo de Tormes (Gredos). 

«La publicación del libro de Rosa Navarro Durán, Alfonso de Valdés, autor del 'Lazarillo de Tormes' (Gredos, 2003), es un buen ejemplo de lo que digo. La conclusión a la que llega la autora después de un espléndido ejercicio de erudición, cotejo de fuentes literarias, análisis del contexto histórico de la época y un raciocinio que no excluye la imaginación necesaria a toda empresa creativa, habrá desprendido sin duda muchas hojas caducas del árbol de nuestra cultura oficial y académica: "Siempre hemos leído [el Lazarillo] como una obra anónima, pero no es hija de la 

piedra, sino del mejor prosista de la primera mitad del siglo XVI, el mejor valedor de Erasmo en España: Alfonso de Valdés, secretario de cartas latinas del Emperador”».

 (Juan Goytisolo. El País, 26/07/2003)


En Las últimas palabras de Jacques de Molay, Alfonso de Valdés llega a Valencia como visitador, cuyo fin es realizar un informe sobre la situación del reino, pero lo que encuentra es algo más. Conspiraciones, secretos y enigmas. Emprenderemos una aventura, de la mano de Valdés y compañía, intentando resolver este misterio. El Visitador tendrá que indagar en la otra Valencia, la que teje los hilos por debajo de la mesa, para poner fin a la amenaza y evitar el asesinato del ilustre prisionero.

Imposible no recordar a fray Guillermo de Baskerville (El nombre de la rosa), o incluso a Sherlock Holmes, en la figura de Valdés. Él también se vale de sus conocimientos, de su método —elaborado y perfeccionado por sí mismo— para descifrar los enigmas que se le presentan. Nuestro protagonista no es un «averiguador» improvisado.

«El Visitador sonrió ante tal ocurrencia y pensó que no siempre la evidencias, o las apariencias más más bien, sirven para llegar a conclusiones correctas, que deben fundamentarse más en el sosiego y la meditación».


Valdés no se ciñe a un razonamiento puramente deductivo para llevar a cabo sus averiguaciones; también echa mano de los recursos que le aportan la filosofía, la numerología o la simbología. Su afición y conocimientos sobre etimología son un puntazo. El escritor acierta de pleno en la recreación de esta figura histórica y de otros personajes, como Germana de Foix.  

La novela está llena detalles que son de agradecer; referencias y guiños a la cultura valenciana. El autor da mucha información sobre el contexto histórico y la cultura popular de la época; te transporta y crea una curiosidad añadida que, estoy segura, harán que devores el libro y te entren ganas de investigar y conocer un poco más sobre los personajes, sobre la Valencia y la España de aquellos días.

La Historia no es solo un compendio de fechas, hechos y datos. La Historia son también creencias, comportamientos y puntos de vista. Francisco Gil Moriana lo sabe bien y pone mucha atención en todos los detalles para que el lector disfrute del ambiente que envuelve a la época.

Las últimas palabras de Jacques de Molay está muy lejos de ser una obra oscura o densa, al contrario, fluye a buen ritmo y atrapa al lector rápidamente. Es una gran opción para los amantes de la novela histórica, pero también lo es para aquellos que disfrutamos de las historias detectivescas de corte clásico. 

Hay un trabajo titánico de investigación detrás de esta obra, pero el autor supo equilibrar lo histórico y lo literario y presentarnos una novela divertida, emocionante y redonda. 

¿Te apetece echar un vistazo a Las últimas palabra de Jacques de Molay? Haz click aqui.

También puedes encontrar la edición impresa en las siguientes librerías:

-Berlín (Valencia)
-Bibliocafé (Valencia)
-Clarión (Valencia)
-Editorial Edeta (Llíria)
-Pinazo (Godella)

Hasta pronto... y felices lecturas.


*Fotografías del libro: Iván Jerez Álvarez.

LA SAGA LÚSCURA: EL CORAZÓN DE LA SOMBRA, DE DAMIÁN VALVERDE GARCÍA





Leer a nuevos talentos y poder compartir con ustedes estos descubrimientos, es para mí un gran placer Por eso hoy quiero presentarles el libro El corazón de la sombra, la primera parte de la tetralogía titulada La Saga Lúscura, de Damián Valverde García (España, 1992), un joven escritor al que conocí gracias al Salón del Autor 360º. El libro llamó mi atención desde el primer momento; soy incapaz de resistirme a las historias fantásticas.





DAMIAN VALVERDE GARCÍA

Escritor español, nacido en Elche, y graduado en Biotecnología. Actualmente cursa un doctorado en Tecnología de los Alimentos. Es, además, responsable del proyecto literario PYF. Punto y Final, un blog de relatos cortos, conectados entre sí por una misteriosa historia. 

Lo que comenzó como una afición, se materializó en su primera obra: La Saga Lúscura: El corazón de la sombra (2018). Te recomiendo enormemente leer Sueño cumplido, post del autor en PYF, donde nos habla de la experiencia de escribir su libro y verlo impreso por primera vez.





LA NOVELA

Slavia, una joven hechicera, ha residido toda su vida en Arcandia, viviendo entre sus muros y sin ver el mundo más allá de sus fronteras.

Ahora, la oscuridad a tomado el reino de Arcandia y Slavia, junto con otros supervivientes, se verá obligada a emprender un camino que le mostrará que el resto de la isla en poco se parece al que hasta ahora había sido su hogar.

La literatura fantástica escrita en nuestro idioma está más viva que nunca. Laura Gallego y su trilogía Memorias de Idhún (Ediciones SM, 2014), o  Loba (Ediciones SM, 2013), de Verónica Murguía, son solo dos ejemplos destacados en una lista interminable de autores que escriben historias fantásticas en castellano y a las que todo el mundo adora. 

Porque nos gusta soñar y recorrer esos mundos creados por escritores de imaginación desbordante; porque  nos encanta ponernos en la piel de los héroes y vivir aventuras; por eso vale la pena leer La Saga Lúscura: El corazón de la sombra, porque ofrece todas esas emociones y posibilidades. 

Fantasía épica/heroica de corte tradicional. Este libro nos presenta una isla ficticia, dividida en reinos muy particulares. Slavia, una joven maga, deberá recorrer aquello mientras lucha contra las fuerzas oscuras que amenazan la supervivencia de todos. Un viaje que servirá a nuestra heroína para potenciar sus capacidades y descubrir, junto al lector, los misterios de su mundo. Conflictos políticos y religiosos; historias del pasado; visiones futuras; todo cabe en esta historia. 

Las batallas se libran con la fuerza, la inteligencia y el poder, pero también con la habilidad de los hechiceros y sus conjuros. La magia es la clave en El corazón de la sombra; todo gira alrededor de ella. Su práctica y la responsabilidad moral que conlleva, son aspectos de los que se nutre la historia y el motor de los conflictos más importantes del libro. La magia establece vínculos y al mismo tiempo genera problemas.

Al leer esta novela no tendrás que esperar capítulos enteros para entrar en calor: la acción arranca desde las primeras páginas. Aunque todo el tiempo están pasando cosas y los protagonistas se encuentran por el camino con un montón de personajes, el foco de la acción se centra siempre en ellos, así que no te será engorroso ubicar quién es quién o perder el hilo en los detalles.

El corazón de la sombra sirve como presentación de la mitología creada por Valverde García, y también  como toma de contacto entre historias presentes y pasadas que, estoy segura, irán cobrando mayor relevancia en los próximos libros. Hay personajes secundarios con historias muy interesantes, como Gadriel, Katarina, la Sacerdotisa Oscura y Los Rebeldes, pero sobre todo, anécdotas que nos van desgranando poco a poco el porqué y el cómo  de ciertos enfrentamientos que se abrirán a conflictos futuros.

Rituales y cantos, criaturas y seres que solo son posibles en un mundo mágico como este. Los nombres de los capítulos son pequeños bocados de lo que vendrá, y al mismo tiempo reflejan una actitud  o un enfoque; a veces me pregunto si no es la voz de una fuerza mayor, o un personaje/narrador, el encargado de esta misión.

«Las cenizas son y serán, por siempre, el fin de una historia y el comienzo de una nueva»


Valverde García consigue hacernos entrar en su mundo gracias a una prosa accesible y a su gran imaginación. 

Después de leer el primer libro de la saga, toca esperar un poco más para descubrir lo que el autor nos tiene preparado. Yo estaré encantada de volver a la isla, y a donde Slavia, y su magia, decidan llevarme.

¿Te apetece leer La Saga Lúscura: El corazón de la sombra, y vivir esta aventura? Solo tienes que hacer click aquí.

Y, buen viaje, lector.


Fotografías del libro: Iván Jerez Álvarez.


EL GIGANTE ENTERRADO, DE KAZUO ISHIGURO




Algunas veces deseo con el alma que el aliento de un dragón me borre un par de recuerdos dolorosos; pero luego pienso: ¿hasta qué punto esos recuerdos constituyen mi personalidad? ¿Qué se perdería de mí si los pierdo yo a ellos? No sé si son las preguntas exactas en las que pensó Kazuo Ishiguro (Japón, 1954) cuando escribió esta novela, pero son las preguntas que rondan mi cabeza cuando recuerdo este libro. 




Kazuo Ishiguro

Ya todos sabemos que Ishiguro es un pilar del Olimpo literario mundial. Si hay un año que ninguna niebla borrará jamás de su memoria, será el 2017,  año en que ganó el Premio Nobel de Literatura. Nadie se lo esperaba. La casa de apuestas Ladbrokers, que suele hacer su agosto con esas pujas, no lo tenía ni en la lista de los favoritos. Fue una sorpresa para todo el mundo, pero no por ello deja de ser un premio bien merecido. 

En 1989, su novela Los restos de día (Anagrama, 1992)  se hizo con el Man Booker Prize —uno de los premios más importantes de la literatura en inglés—, y a este se le pueden sumar una lista de reconocimientos enorme, y un trabajo que la sustenta.

Nació en Japón, pero emigró con su familia a Reino Unido cuando era niño. Hombre de letras al cien por cien: novelista, guionista —La condesa rusa (Dir. James Ivory, 2005)— y hasta compositor de letras para canciones. Sus libros, Los restos del día y Nunca me abandones (Anagrama, 2005), han sido llevados a la gran pantalla con éxito. La primera fue dirigida por James Ivory, y la segunda por Mark Romanek





La novela

Inglaterra en la Edad Media. Del paso de los romanos por la isla sólo quedan ruinas, y Arturo y Merlín –amados por unos, odiados por otros– son leyendas del pasado. Entre la bruma todavía habitan ogros, y británicos y sajones conviven en unas tierras yermas, distribuidos en pequeñas aldeas. En una de ellas vive una pareja de ancianos –Axl y Beatrice– que toma la decisión de partir en busca de su hijo. Éste se marchó hace mucho tiempo, aunque las circunstancias concretas de esa partida no las recuerdan, porque ellos, como el resto de habitantes de la región, han perdido buena parte de la memoria debido a lo que llaman «la niebla». En su periplo se encontrarán con un guerrero sajón llamado Wistan; un joven que lleva una herida que lo estigmatiza; y un anciano Sir Gawain, el último caballero de Arturo vivo, que vaga con su caballo por esas tierras con el encargo, según cuenta, de acabar con un dragón hembra que habita en las montañas. Juntos se enfrentarán a los peligros del viaje, a los soldados de Lord Brennus, a unos monjes que practican extraños ritos de expiación y a presencias mucho menos terrenales. Pero cada uno de estos viajeros lleva consigo secretos, culpas pendientes de redención y, en algún caso, una misión atroz que cumplir. 

Es difícil clasificar este libro, pero es un deleite pasar sus páginas y leer a un autor que se arriesga con todo, que no tiene miedo a experimentar y a enfrentar al lector a un montón de preguntas duras y complejas sobre nuestra condición como individuos, y nuestro papel como parte de un  grupo o sociedad... Los personajes de esta historia están permanentemente sometidos a lo que son, y a lo que representan para los demás. 

En su discurso del Premio Nobel —puedes leerlo aquí—, el autor enfatizó mucho sobre el significado y el poder del recuerdo y del olvido. Ishiguro considera estos dos aspectos como temas fundamentales en su obra, y formuló dos preguntas que creo que, de alguna manera, están en su cabeza constantemente y que son la base de esta esta novela: 

«¿Qué debemos recordar? ¿Cuándo es mejor olvidar y mirar hacia adelante?» 

Pero no solo del poder del olvido y del recuerdo habla El gigante enterrado (Anagrama, 2016), también lo hace del amor,  de la vejez, de la patria y el desarraigo. Cada uno de los personajes arrastra por los bosques un bagaje emocional complejo. Cada uno emprende un viaje de descubrimiento, aparentemente heroico, pero  que en el fondo es doloroso, demasiado personal y opresivo. Héroes tristes y vulnerables,  ciegos o tuertos, perdidos en una tierra hostil.

El gigante enterrado no es una novela de aventuras, aunque esté llena de viajes por los bosques,  de magia, de caballeros de la talla de Sir Gawain, de seres extraños y  dragones. Mucho menos puede llegar a considerarse una obra de corte histórico, aunque se hable de sajones, britanos y Edad Media. Lo que sí se puede decir, es que es un libro que utiliza este tipo de recursos para lanzar interrogantes atemporales (y que lo hace todo el tiempo): 

«¿Cómo pueden cerrarse viejas heridas mientras los gusanos siguen moviéndose con impunidad por ahí?»

No es un libro fácil. A veces puede llegar a parecer una obra densa, un poco lenta a ratos, pero si nos metemos en ella a fondo y nos preguntamos las mismas cosas que se preguntan los personajes, si intentamos ponernos su piel, entenderemos su valor. Ha pasado casi un mes desde que terminé esta lectura, pero hay cosas que no se me van de la cabeza, imágenes que me llevan a preguntarme qué tanto de aquella Inglaterra mítica de Ishiguro hay en este mundo con fecha en el 2018. 

La atmósfera y el ritmo son mucho más cercanos a la película El séptimo sello (Dir. Ingmar Bergman, 1957) que a cualquier libro al estilo de la Dragonlance. Hay aspectos  que me recuerdan mucho a  la película de Bergman. No voy a entrar en más detalles para no incurrir en spoilers, pero me encantaría saber en el futuro si tú, lector, piensas lo mismo que yo.

La forma en la que está narrada es muy particular. Una suerte de juglar es el que nos cuenta las andanzas y peripecias de este extraño grupo. El narrador opina, reflexiona y se despacha a gusto muchas veces:

 «Algunos de vosotros tendréis hermosos monumentos por los que los vivos podrán recordar la maldad que padecisteis. Algunos de vosotros tendréis solo austeras cruces de madera o piedras pintadas, mientras que otros deberéis seguir ocultos entre las sombras de la historia».


Como en las gestas antiguas, los héroes entablan conversaciones larguísimas antes de asestar el primer golpe. 

El gigante enterrado es de esas obras que se puede analizar desde muchos flancos, que necesita una lectura atenta para llegarnos, pero que una vez que lo hace,  no desaparece de nosotros fácilmente. No es la obra más representativa del autor, pero sí que es su trabajo más arriesgado, y una muestra enorme de que a la hora de crear y comprometerse con lo suyo, Ishiguro no le teme a nada.

Y tú, lector, ¿serás tan valiente como él, y dejarás que el juglar que habita en el libro te cuente esta historia? 

Gracias, Tuti, por este gran regalo.


Fotografías del libro: Iván Jerez Álvarez.
Fotografía del autor: https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/2017/ishiguro-facts.html

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