EL GIGANTE ENTERRADO, DE KAZUO ISHIGURO




Algunas veces deseo con el alma que el aliento de un dragón me borre un par de recuerdos dolorosos; pero luego pienso: ¿hasta qué punto esos recuerdos constituyen mi personalidad? ¿Qué se perdería de mí si los pierdo yo a ellos? No sé si son las preguntas exactas en las que pensó Kazuo Ishiguro (Japón, 1954) cuando escribió esta novela, pero son las preguntas que rondan mi cabeza cuando recuerdo este libro. 




Kazuo Ishiguro

Ya todos sabemos que Ishiguro es un pilar del Olimpo literario mundial. Si hay un año que ninguna niebla borrará jamás de su memoria, será el 2017,  año en que ganó el Premio Nobel de Literatura. Nadie se lo esperaba. La casa de apuestas Ladbrokers, que suele hacer su agosto con esas pujas, no lo tenía ni en la lista de los favoritos. Fue una sorpresa para todo el mundo, pero no por ello deja de ser un premio bien merecido. 

En 1989, su novela Los restos de día (Anagrama, 1992)  se hizo con el Man Booker Prize —uno de los premios más importantes de la literatura en inglés—, y a este se le pueden sumar una lista de reconocimientos enorme, y un trabajo que la sustenta.

Nació en Japón, pero emigró con su familia a Reino Unido cuando era niño. Hombre de letras al cien por cien: novelista, guionista —La condesa rusa (Dir. James Ivory, 2005)— y hasta compositor de letras para canciones. Sus libros, Los restos del día y Nunca me abandones (Anagrama, 2005), han sido llevados a la gran pantalla con éxito. La primera fue dirigida por James Ivory, y la segunda por Mark Romanek





La novela

Inglaterra en la Edad Media. Del paso de los romanos por la isla sólo quedan ruinas, y Arturo y Merlín –amados por unos, odiados por otros– son leyendas del pasado. Entre la bruma todavía habitan ogros, y británicos y sajones conviven en unas tierras yermas, distribuidos en pequeñas aldeas. En una de ellas vive una pareja de ancianos –Axl y Beatrice– que toma la decisión de partir en busca de su hijo. Éste se marchó hace mucho tiempo, aunque las circunstancias concretas de esa partida no las recuerdan, porque ellos, como el resto de habitantes de la región, han perdido buena parte de la memoria debido a lo que llaman «la niebla». En su periplo se encontrarán con un guerrero sajón llamado Wistan; un joven que lleva una herida que lo estigmatiza; y un anciano Sir Gawain, el último caballero de Arturo vivo, que vaga con su caballo por esas tierras con el encargo, según cuenta, de acabar con un dragón hembra que habita en las montañas. Juntos se enfrentarán a los peligros del viaje, a los soldados de Lord Brennus, a unos monjes que practican extraños ritos de expiación y a presencias mucho menos terrenales. Pero cada uno de estos viajeros lleva consigo secretos, culpas pendientes de redención y, en algún caso, una misión atroz que cumplir. 

Es difícil clasificar este libro, pero es un deleite pasar sus páginas y leer a un autor que se arriesga con todo, que no tiene miedo a experimentar y a enfrentar al lector a un montón de preguntas duras y complejas sobre nuestra condición como individuos, y nuestro papel como parte de un  grupo o sociedad... Los personajes de esta historia están permanentemente sometidos a lo que son, y a lo que representan para los demás. 

En su discurso del Premio Nobel —puedes leerlo aquí—, el autor enfatizó mucho sobre el significado y el poder del recuerdo y del olvido. Ishiguro considera estos dos aspectos como temas fundamentales en su obra, y formuló dos preguntas que creo que, de alguna manera, están en su cabeza constantemente y que son la base de esta esta novela: 

«¿Qué debemos recordar? ¿Cuándo es mejor olvidar y mirar hacia adelante?» 

Pero no solo del poder del olvido y del recuerdo habla El gigante enterrado (Anagrama, 2016), también lo hace del amor,  de la vejez, de la patria y el desarraigo. Cada uno de los personajes arrastra por los bosques un bagaje emocional complejo. Cada uno emprende un viaje de descubrimiento, aparentemente heroico, pero  que en el fondo es doloroso, demasiado personal y opresivo. Héroes tristes y vulnerables,  ciegos o tuertos, perdidos en una tierra hostil.

El gigante enterrado no es una novela de aventuras, aunque esté llena de viajes por los bosques,  de magia, de caballeros de la talla de Sir Gawain, de seres extraños y  dragones. Mucho menos puede llegar a considerarse una obra de corte histórico, aunque se hable de sajones, britanos y Edad Media. Lo que sí se puede decir, es que es un libro que utiliza este tipo de recursos para lanzar interrogantes atemporales (y que lo hace todo el tiempo): 

«¿Cómo pueden cerrarse viejas heridas mientras los gusanos siguen moviéndose con impunidad por ahí?»

No es un libro fácil. A veces puede llegar a parecer una obra densa, un poco lenta a ratos, pero si nos metemos en ella a fondo y nos preguntamos las mismas cosas que se preguntan los personajes, si intentamos ponernos su piel, entenderemos su valor. Ha pasado casi un mes desde que terminé esta lectura, pero hay cosas que no se me van de la cabeza, imágenes que me llevan a preguntarme qué tanto de aquella Inglaterra mítica de Ishiguro hay en este mundo con fecha en el 2018. 

La atmósfera y el ritmo son mucho más cercanos a la película El séptimo sello (Dir. Ingmar Bergman, 1957) que a cualquier libro al estilo de la Dragonlance. Hay aspectos  que me recuerdan mucho a  la película de Bergman. No voy a entrar en más detalles para no incurrir en spoilers, pero me encantaría saber en el futuro si tú, lector, piensas lo mismo que yo.

La forma en la que está narrada es muy particular. Una suerte de juglar es el que nos cuenta las andanzas y peripecias de este extraño grupo. El narrador opina, reflexiona y se despacha a gusto muchas veces:

 «Algunos de vosotros tendréis hermosos monumentos por los que los vivos podrán recordar la maldad que padecisteis. Algunos de vosotros tendréis solo austeras cruces de madera o piedras pintadas, mientras que otros deberéis seguir ocultos entre las sombras de la historia».


Como en las gestas antiguas, los héroes entablan conversaciones larguísimas antes de asestar el primer golpe. 

El gigante enterrado es de esas obras que se puede analizar desde muchos flancos, que necesita una lectura atenta para llegarnos, pero que una vez que lo hace,  no desaparece de nosotros fácilmente. No es la obra más representativa del autor, pero sí que es su trabajo más arriesgado, y una muestra enorme de que a la hora de crear y comprometerse con lo suyo, Ishiguro no le teme a nada.

Y tú, lector, ¿serás tan valiente como él, y dejarás que el juglar que habita en el libro te cuente esta historia? 

Gracias, Tuti, por este gran regalo.


Fotografías del libro: Iván Jerez Álvarez.
Fotografía del autor: https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/2017/ishiguro-facts.html

7 comentarios:

  1. Siendo sincera ya sólo viendo que es un premio nobel, el libro debe merecer la pena. Por los valores que cuentas el libro tiene que ser una fuente de sabiduría. Esos libros que te hacen reflexionar me gustan, son necesarios en la biblioteca. Pese a que en algún momento se nos haga denso, pero creo que en global merece la pena.
    B7s
    Leo la lluvia caer

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  2. Hola guapa
    Pues leyendo todo lo que nos cuentas de este autor, me da un poco de vergüenza admitir que no he leído nada de Kazuo Ishiguro, eso si, ahora tengo muchas ganas
    Me apetece leer El gigante enterrado, hace tiempo que no leo una novela tan completa, por lo que nos dices te hace pensar, plantearte preguntas atemporales viene bien de vez en cuando
    Me quedo pensando en lo primero que has comentado, si nos borraran los recuerdos dolorosos, seguiríamos siendo los mismos?
    Un besazo

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  3. La verdad no tenia idea de este escritor con todo lo que nos dices que ganó un premio noble debería empezar a leer uno de sus libros.Me gusta el estilo que tiene al momento de escribir una nueva aventura literaria preguntándose "¿Qué debemos recordar? ¿Cuándo es mejor olvidar y mirar hacia adelante?".Me gusta la reseña de El gigante enterrado creo que sería un desafió leerlo y ponerme en el zapato del protagonista como dices Ishiguro no le teme a nada además la portada del libro se ve muy cool.Buen post besos!

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  4. Yo también me sorprendí cuando me enteré de que Kazuo Ishiguro había ganado el premio Nobel de Literatura.
    No he leído ninguna de las obras de este autor, ni El gigante enterrado, pero tengo muchas ganas de leer y conocer en primera persona el trabajo de este hombre. Esta obra es una buena opción para empezar a conocerle, me gustan los trabajos arriesgados. ¡Un beso!

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  5. He leído a Ishiguro pero no he leído esta novela y la verdad es que me ha gustado mucho tu reseña por lo que no creo que tarde demasiado en hacerlo ya que ahora mismo estoy inmersa en leer novela negra y de misterio pero ya me apetece cambiar y esta novela se ve una propuesta excelente para hacerlo. Muaksss

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  6. desde luego es una novela diferente, nunca he leido nada de el, tomo nota

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  7. Hola guapa 😘 debo confesarte que no conocía ni él autor ni él libro, apenas lo he visto por tu onstagram pero nada más. Aunque te debo confesar que de este libro pasaré porque tengo una lista interminable de libros que leer. Tal vez más tarde. Un besito y muchas gracias por compartir

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