LA MANO IZQUIERDA DE LA OSCURIDAD, DE URSULA K. LE GUIN





El pasado 12 de enero fallecía Ursula Kroeber Le Guin (Estados Unidos, 1929), una de las figuras más destacadas de la literatura del contemporánea, y uno de los pilares de los géneros de fantasía y ciencia ficción

Yo llegué tarde a su obra, y no lo digo desde la pena. Creo que llegué a sus libros en el momento adecuado, en el principio de mi etapa adulta, y eso me ha brindado la oportunidad de mirar su obra desde una perspectiva distinta. Cuando era más joven leía fantasía y ciencia ficción para emocionarme; hoy en día lo hago para estremecerme. Antes buscaba escapar de la realidad, ahora busco encontrar un poco de mí, reconocerme en esos mundos.  



Photograph by Rod Searcey. Copyright © by Rod Searcey

URSULA K. LE GUIN

Fue una escritora imparable, guerrera y comprometida, que no bajó la voz a la hora de hablar de los problemas sociales, políticos y culturales de su país y del mundo. Gran observadora de la condición humana; interesada siempre en las cosas que nos hacen ser lo que somos y en la forma en la que nos relacionamos. Dicen los que saben mucho sobre de la vida de la autora, que todo esto se debe a la influencia de sus padres, los antropólogos Alfred y Theodora Kroeber.

La primera mujer en obtener el galardón de Gran Maestra de la SFWA (Asociación de Escritores de Fantasía y Ciencia Ficción de América) y ganadora de premios tan importantes como el HugoNébulaLocus, y una interminable lista de reconocimientos que marea de lo larga que es. 

Actualmente vivimos una época de grandes historias y escritores magníficos que no habría sido posible sin la figura de Ursula K. Le Guin, sin su talento, imaginación y su voz reivindicando constantemente la importancia de estos géneros que tanto amamos.

«La ciencia ficción no es algo menor. Y no es solo, ni especialmente, la Enterprise, Star Wars o las tropas del espacio. Significa experimentar con la imaginación, responder preguntas que no tienen respuesta. Implica cosas muy profundas, que cada viaje es irreversible (…) la ciencia ficción es una inmensa metáfora».

(Ursula K. Le Guin. El País Semanal, 28/10/2012)

LA NOVELA

«Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación.» Así comienza su relato Genly Ai, enviado al planeta Gueden, también llamado Invierno por su gélido clima, con el propósito de contactar con sus habitantes y proponerles unirse a la liga de planetas conocida como el Ecumen. Los guedenianos tienen una particularidad que los hace únicos: son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer. En Invierno, Ai conoce a Estraven, un alto cargo que le mostrará cuán diferente puede llegar a ser una sociedad donde no existe una diferenciación sexual.

La mano izquierda en la oscuridad (Minotauro), junto  a Los desposeídos (Booket, 2002), El nombre del mundo es bosque (Minotauro, 2002) y la serie de Terramar (Minotauro), son quizás las obras más importantes en la carrera de Ursula K. Le Guin. Las tres primeras forman parte del ciclo Ecumen: novelas y relatos cortos que se desarrollan en un universo de planetas asociados en una federación (Ecumen). Ganadora del Nébula en 1969, y del Hugo en 1970, esta novela ha llegado hasta nuestros días como una de las más importantes de la ciencia ficción de todos los tiempos. En la revista Locus Magazine, el libro no ha parado de subir de posición cada vez que se hace la encuesta sobre los mejores libros del género. Por cierto, la edición de marzo está dedicada a la autora).

Portada de L.M. en su edición de marzo.

Pero vayamos a la historia… 

Es sorprendente abrir el libro y encontrarte en un tiempo tan lejano —unos dos mil años por delante de éste—, en un planeta cuyos habitantes son un caso aparte, y en una ceremonia —baño de masas— de esas que los políticos de todos los lugares, de todos los tiempos y de todos los planetas —por lo que se ve— disfrutan como nadie. Así es la imaginación de K. Le Guin, inmensa, libre, capaz de visualizar y construir mundos con un nivel de detalle impresionante.  Y es un placer, y esos mundos se disfrutan y se sufren mucho. Pero ella no los ha creado solo para dar forma a la forma, los ha creado, sobre todo, para dar sentido a cuestiones más profundas. Invierno o Gueden, sus pueblos, tierras y conflictos, son un espejo para que los lectores descubramos quiénes somos. Esta obra es una oportunidad perfecta para hablar de lo que nos une, y de lo que nos separa. 

Creo que no es gratuito que Genly Ai, protagonista de la historia, sea un diplomático con visión de antropólogo y no un hombre de ciencia o un action man, pues solo así adquiere verosimilitud una historia cuyo eje central es la interacción entre dos realidades, dos formas de vida, de seres, de humanidades.

Recordemos que esta obra fue publicada por primera vez en 1969, en medio de unos años importantísimos para la lucha por los derechos civiles y de la mujer. Confrontación, debate, todo servido en bandeja de plata. La escritora no fue ajena a esos cambios y a esos momentos:

«La mano izquierda de la oscuridad habla de un mundo habitado por individuos hermafroditas, lo cual nos sumerge en una vertiginosa, deslumbrante indagación sobre los géneros sexuales y el modo en que condicionan nuestras vidas». 

(Rosa Montero. El País, 6/08/2011)

Un planeta habitado por seres hermafroditas, determinados por un ciclo de excitación y reproducción, el kémmer; determinados también por su hostil geografía y por un código de comportamiento más cercano a la intriga, al discurso velado, que a la guerra o el enfrentamiento físico. K. Le Guin pensó en todo para crear una historia de choque, pero también para enfrentar a sus personajes a la tarea de construir puentes de comunicación. Cuando los seres se desprenden de todo ese peso cultural, político, social y de género, y buscan la conexión,  es allí cuando realmente llegan a conocerse en profundidad. 

La intensa relación entre Genly Ai y  Estraven, y los  viajes que llevan a cabo, son un símbolo de autoconocimiento y reconocimiento. Estraven,  el guedeniano, narra por sí mismo sus impresiones. Es uno de los detalles del libro que más me gustó, que "los otros" no figuraran solo a través de la visión y la experiencia de Ai, que la escritora nos concediera el privilegio de escucharlo de viva voz:

«Le expliqué mi silencio, con cierto embarazo. Temía que se riera de mí. Al fin y al cabo, Ai ya no es una rareza sexual; aquí en el Hielo cada uno de nosotros es una criatura singular, aislada; yo a medida que me alejo de mis semejantes, mi sociedad y mis normas, y Ai lo mismo (…) Somos iguales al fin; iguales, extraños, solitarios».

Como apunte, y para tranquilidad del lector interesado: no hay necesidad de leer previamente ningún libro de la serie Ecumen para disfrutar La mano izquierda de la oscuridad. Las historias de cada libro son independientes, así que no tendrás ningún problema si decides empezar por aquí. La editorial Minotauro editó en 2009, un libro titulado: Los mundos de Ursula K. Le Guin, que recoge, además de esta novela, El nombre del mundo es bosque y Los desposeídos. Gran opción para entrar en Ecumen a lo grande.



El valor de este libro es incalculable. De verdad, te recomiendo ampliamente no dejar pasar la pluma de Ursula K. Le Guin. Hoy en día resulta difícil entablar una reflexión sobre la existencia y sobre quiénes somos, sin recurrir a la sensiblería, a la lágrima fácil. Afortunadamente contamos con historias enormes que nos brindan la posibilidad de hacernos preguntas importantes a través de la imaginación y del talento de autores únicos.  

La imaginación es un arma poderosa y esta escritora supo hacer de ella algo excepcional.

Descanse en paz. 

LA SAGA LÚSCURA: EL CORAZÓN DE LA SOMBRA, DE DAMIÁN VALVERDE GARCÍA





Leer a nuevos talentos y poder compartir con ustedes estos descubrimientos, es para mí un gran placer Por eso hoy quiero presentarles el libro El corazón de la sombra, la primera parte de la tetralogía titulada La Saga Lúscura, de Damián Valverde García (España, 1992), un joven escritor al que conocí gracias al Salón del Autor 360º. El libro llamó mi atención desde el primer momento; soy incapaz de resistirme a las historias fantásticas.





DAMIAN VALVERDE GARCÍA

Escritor español, nacido en Elche, y graduado en Biotecnología. Actualmente cursa un doctorado en Tecnología de los Alimentos. Es, además, responsable del proyecto literario PYF. Punto y Final, un blog de relatos cortos, conectados entre sí por una misteriosa historia. 

Lo que comenzó como una afición, se materializó en su primera obra: La Saga Lúscura: El corazón de la sombra (2018). Te recomiendo enormemente leer Sueño cumplido, post del autor en PYF, donde nos habla de la experiencia de escribir su libro y verlo impreso por primera vez.





LA NOVELA

Slavia, una joven hechicera, ha residido toda su vida en Arcandia, viviendo entre sus muros y sin ver el mundo más allá de sus fronteras.

Ahora, la oscuridad a tomado el reino de Arcandia y Slavia, junto con otros supervivientes, se verá obligada a emprender un camino que le mostrará que el resto de la isla en poco se parece al que hasta ahora había sido su hogar.

La literatura fantástica escrita en nuestro idioma está más viva que nunca. Laura Gallego y su trilogía Memorias de Idhún (Ediciones SM, 2014), o  Loba (Ediciones SM, 2013), de Verónica Murguía, son solo dos ejemplos destacados en una lista interminable de autores que escriben historias fantásticas en castellano y a las que todo el mundo adora. 

Porque nos gusta soñar y recorrer esos mundos creados por escritores de imaginación desbordante; porque  nos encanta ponernos en la piel de los héroes y vivir aventuras; por eso vale la pena leer La Saga Lúscura: El corazón de la sombra, porque ofrece todas esas emociones y posibilidades. 

Fantasía épica/heroica de corte tradicional. Este libro nos presenta una isla ficticia, dividida en reinos muy particulares. Slavia, una joven maga, deberá recorrer aquello mientras lucha contra las fuerzas oscuras que amenazan la supervivencia de todos. Un viaje que servirá a nuestra heroína para potenciar sus capacidades y descubrir, junto al lector, los misterios de su mundo. Conflictos políticos y religiosos; historias del pasado; visiones futuras; todo cabe en esta historia. 

Las batallas se libran con la fuerza, la inteligencia y el poder, pero también con la habilidad de los hechiceros y sus conjuros. La magia es la clave en El corazón de la sombra; todo gira alrededor de ella. Su práctica y la responsabilidad moral que conlleva, son aspectos de los que se nutre la historia y el motor de los conflictos más importantes del libro. La magia establece vínculos y al mismo tiempo genera problemas.

Al leer esta novela no tendrás que esperar capítulos enteros para entrar en calor: la acción arranca desde las primeras páginas. Aunque todo el tiempo están pasando cosas y los protagonistas se encuentran por el camino con un montón de personajes, el foco de la acción se centra siempre en ellos, así que no te será engorroso ubicar quién es quién o perder el hilo en los detalles.

El corazón de la sombra sirve como presentación de la mitología creada por Valverde García, y también  como toma de contacto entre historias presentes y pasadas que, estoy segura, irán cobrando mayor relevancia en los próximos libros. Hay personajes secundarios con historias muy interesantes, como Gadriel, Katarina, la Sacerdotisa Oscura y Los Rebeldes, pero sobre todo, anécdotas que nos van desgranando poco a poco el porqué y el cómo  de ciertos enfrentamientos que se abrirán a conflictos futuros.

Rituales y cantos, criaturas y seres que solo son posibles en un mundo mágico como este. Los nombres de los capítulos son pequeños bocados de lo que vendrá, y al mismo tiempo reflejan una actitud  o un enfoque; a veces me pregunto si no es la voz de una fuerza mayor, o un personaje/narrador, el encargado de esta misión.

«Las cenizas son y serán, por siempre, el fin de una historia y el comienzo de una nueva»


Valverde García consigue hacernos entrar en su mundo gracias a una prosa accesible y a su gran imaginación. 

Después de leer el primer libro de la saga, toca esperar un poco más para descubrir lo que el autor nos tiene preparado. Yo estaré encantada de volver a la isla, y a donde Slavia, y su magia, decidan llevarme.

¿Te apetece leer La Saga Lúscura: El corazón de la sombra, y vivir esta aventura? Solo tienes que hacer click aquí.

Y, buen viaje, lector.


Fotografías del libro: Iván Jerez Álvarez.


KITCHEN, DE BANANA YOSHIMOTO




Hace mucho tiempo que deseaba leer a Banana Yoshimoto (Japón, 1964), pero, a veces, algunos autores se nos van perdiendo en esa lista kilométrica que nunca termina.  Gracias, Fabiola Nieto, por la sugerencia. 

Me decidí por Kitchen (Tusquets, 2013), su primera novela, la que le dio fama mundial, reconocimientos importantísimos, y que encanta a casi todo el mundo. 




BANANA YOSHIMOTO

Es una de las escritoras japonesas más reconocidas en el mundo. Aún era universitaria cuando esta novela la llevó a la fama, y desde entonces no ha parado de ganar reconocimientos y una legión enorme de fans. Cuenta la Wikipedia, que ya lleva sesenta ediciones, ¡solo en Japón!  En 1988 se llevó a casa el Premio Izumi Kyōka, uno de los reconocimientos literarios más importantes de su país (premio que comparte con autores de la talla de Natsuo Kirino y Natsuhiko Kyogoku). Ganó el Premio Scanno de Literatura en 1993, cuya lista de galardonados incluye a Michael Ende, Mario Vargas Llosa, Kazuo Ishiguro, José Saramago, y un montón de escritores alucinantes. 

Tusquets ha editado al castellano casi todas sus obras de ficción. Las novelas N.P., Amrita, Tsugumi; los libros de relatos Sueño profundoRecuerdos de un callejón sin salida,  Lagartija, entre otros. Pero también ha escrito y publicado ensayos. En nuestro idioma encontrarás, Un viaje llamado vida, de la editorial Satori (especializados en cultura japonesa, y con un catálogo espectacular).

Su nombre real es Mahoko Yoshimoto, lo de banana viene de su gusto por la flor de la planta del banano.



LA NOVELA

Cuando la jovencísima Mikage se queda sola a la muerte de su abuela, se refugia en la cocina de su vasta casa. Un día, sin embargo, un amable muchacho llama a su puerta y le propone que vaya a vivir con él y con su madre, Eriko. Sin embargo, esta hermosa y acogedora mujer no es quien parece ser. Una fábula en la que la soledad y la aridez emocional quedan mitigadas por la inmensa sabiduría de otro mundo ancestral.

Una de las cosas que más atrae a los lectores de las historias de ficción contemporánea  japonesa, es la forma en  que los personajes se enfrentan a sus emociones. En  estas historias no hay grandes declaraciones de amor ni se abre la boca para soltar frases rompedoras. Es lo que callan, lo que reprimen y sugieren, lo que lleva al lector al suspiro profundo. Creo que por eso son efectivas, porque generan una tensión sutil pero permanente. Esperamos el beso, el abrazo, la declaración que parece que no llega, y mientras lo hacemos, disfrutamos del ambiente nostálgico y melancólico que las rodea.

La historia de Mikage, Yuichi Tanabe y Eriko, es una historia sobre la pérdida, la soledad, y sobre cómo nuestro  sitio, nuestro verdadero hogar, puede encontrarse en el lugar menos pensado. También reflexiona sobre la madurez y lo duro que resulta crecer antes de tiempo. 

La nostalgia es una constante, pero lejos de ser destructiva, resulta esperanzadora. Yoshimoto siempre ha tenido claro su propósito —desde que escribió esta novela y hasta el día de hoy—: 

« …que los lectores reconozcan las heridas invisibles de las que a menudo no somos conscientes y que las curen para llevar una vida auténtica».
 (El Periódico, 31/10/2016).

Otra de las cosas que hace a Kitchen especial, es la relación casi espiritual que tienen los personajes con la comida. No es un hecho aislado: muchos libros, películas y animaciones de origen japonés, tienden a expresar aspectos relacionados con la tradición gastronómica de su cultura. Un ejemplo reciente es la serie de Netflix, Midnight Diner: Tokyo Stories (Joji Matsuoka, Nobuhiro Yamashita, 2016), que profundiza en las vidas de los comensales mientras degustan de los platos preparados por un camarero- consejero espiritual. En Kitchen, la relación va más allá de la comida. La cocina es un  templo de paz, el lugar donde Mikage reconecta con la mejor versión de sí misma. 

«Yo cocía el ramen mientras oía el ruido estrepitoso de la licuadora haciendo los dos zumos, en la cocina, de madrugada.

Podría pensarse que era algo extraordinario, pero también podría pensarse que era algo sin importancia. Y que era un milagro y, también, que era algo natural».

Imposible leer a Yoshimoto sin acordarse de autores como Haruki Murakami o Hiromi Kawakami. Los tres se caracterizan por escribir sobre las sensaciones profundas que habitan en lo cotidiano; sobre las relaciones intensas, pero contenidas, de personajes que viven en constante introspección. Sus ambientes y escenarios se aprecian a través de un filtro, y desde una distancia, que los convierte en sitios casi mágicos. 

Escrita en un lenguaje sencillo y directo. Puede pensarse que es una historia dirigida a un público joven, pero tiene los elementos necesarios para que los lectores adultos conectemos con ella. La muerte, la soledad y la nostalgia, son temas que nos llegan a todos. Y algo muy importante: la novela evita —y logra— caer en la moraleja simplona.   

No será la única obra de Banana Yoshimoto que reseñaré, estoy segura. Me intriga saber hasta dónde la han llevado los años, y de qué manera ha evolucionado su prosa. Tengo una enorme curiosidad de comprobar qué tanto de la frescura de esta novela, sigue presente en su trabajo.

Antes de irme, una advertencia: no leer Kitchen con el estómago vacío. Podría resultar triste, demasiado triste.


Fotografía de la autora: https://www.planetadelibros.com/autor/banana-yoshimoto/000029090

EL GIGANTE ENTERRADO, DE KAZUO ISHIGURO




Algunas veces deseo con el alma que el aliento de un dragón me borre un par de recuerdos dolorosos; pero luego pienso: ¿hasta qué punto esos recuerdos constituyen mi personalidad? ¿Qué se perdería de mí si los pierdo yo a ellos? No sé si son las preguntas exactas en las que pensó Kazuo Ishiguro (Japón, 1954) cuando escribió esta novela, pero son las preguntas que rondan mi cabeza cuando recuerdo este libro. 




Kazuo Ishiguro

Ya todos sabemos que Ishiguro es un pilar del Olimpo literario mundial. Si hay un año que ninguna niebla borrará jamás de su memoria, será el 2017,  año en que ganó el Premio Nobel de Literatura. Nadie se lo esperaba. La casa de apuestas Ladbrokers, que suele hacer su agosto con esas pujas, no lo tenía ni en la lista de los favoritos. Fue una sorpresa para todo el mundo, pero no por ello deja de ser un premio bien merecido. 

En 1989, su novela Los restos de día (Anagrama, 1992)  se hizo con el Man Booker Prize —uno de los premios más importantes de la literatura en inglés—, y a este se le pueden sumar una lista de reconocimientos enorme, y un trabajo que la sustenta.

Nació en Japón, pero emigró con su familia a Reino Unido cuando era niño. Hombre de letras al cien por cien: novelista, guionista —La condesa rusa (Dir. James Ivory, 2005)— y hasta compositor de letras para canciones. Sus libros, Los restos del día y Nunca me abandones (Anagrama, 2005), han sido llevados a la gran pantalla con éxito. La primera fue dirigida por James Ivory, y la segunda por Mark Romanek





La novela

Inglaterra en la Edad Media. Del paso de los romanos por la isla sólo quedan ruinas, y Arturo y Merlín –amados por unos, odiados por otros– son leyendas del pasado. Entre la bruma todavía habitan ogros, y británicos y sajones conviven en unas tierras yermas, distribuidos en pequeñas aldeas. En una de ellas vive una pareja de ancianos –Axl y Beatrice– que toma la decisión de partir en busca de su hijo. Éste se marchó hace mucho tiempo, aunque las circunstancias concretas de esa partida no las recuerdan, porque ellos, como el resto de habitantes de la región, han perdido buena parte de la memoria debido a lo que llaman «la niebla». En su periplo se encontrarán con un guerrero sajón llamado Wistan; un joven que lleva una herida que lo estigmatiza; y un anciano Sir Gawain, el último caballero de Arturo vivo, que vaga con su caballo por esas tierras con el encargo, según cuenta, de acabar con un dragón hembra que habita en las montañas. Juntos se enfrentarán a los peligros del viaje, a los soldados de Lord Brennus, a unos monjes que practican extraños ritos de expiación y a presencias mucho menos terrenales. Pero cada uno de estos viajeros lleva consigo secretos, culpas pendientes de redención y, en algún caso, una misión atroz que cumplir. 

Es difícil clasificar este libro, pero es un deleite pasar sus páginas y leer a un autor que se arriesga con todo, que no tiene miedo a experimentar y a enfrentar al lector a un montón de preguntas duras y complejas sobre nuestra condición como individuos, y nuestro papel como parte de un  grupo o sociedad... Los personajes de esta historia están permanentemente sometidos a lo que son, y a lo que representan para los demás. 

En su discurso del Premio Nobel —puedes leerlo aquí—, el autor enfatizó mucho sobre el significado y el poder del recuerdo y del olvido. Ishiguro considera estos dos aspectos como temas fundamentales en su obra, y formuló dos preguntas que creo que, de alguna manera, están en su cabeza constantemente y que son la base de esta esta novela: 

«¿Qué debemos recordar? ¿Cuándo es mejor olvidar y mirar hacia adelante?» 

Pero no solo del poder del olvido y del recuerdo habla El gigante enterrado (Anagrama, 2016), también lo hace del amor,  de la vejez, de la patria y el desarraigo. Cada uno de los personajes arrastra por los bosques un bagaje emocional complejo. Cada uno emprende un viaje de descubrimiento, aparentemente heroico, pero  que en el fondo es doloroso, demasiado personal y opresivo. Héroes tristes y vulnerables,  ciegos o tuertos, perdidos en una tierra hostil.

El gigante enterrado no es una novela de aventuras, aunque esté llena de viajes por los bosques,  de magia, de caballeros de la talla de Sir Gawain, de seres extraños y  dragones. Mucho menos puede llegar a considerarse una obra de corte histórico, aunque se hable de sajones, britanos y Edad Media. Lo que sí se puede decir, es que es un libro que utiliza este tipo de recursos para lanzar interrogantes atemporales (y que lo hace todo el tiempo): 

«¿Cómo pueden cerrarse viejas heridas mientras los gusanos siguen moviéndose con impunidad por ahí?»

No es un libro fácil. A veces puede llegar a parecer una obra densa, un poco lenta a ratos, pero si nos metemos en ella a fondo y nos preguntamos las mismas cosas que se preguntan los personajes, si intentamos ponernos su piel, entenderemos su valor. Ha pasado casi un mes desde que terminé esta lectura, pero hay cosas que no se me van de la cabeza, imágenes que me llevan a preguntarme qué tanto de aquella Inglaterra mítica de Ishiguro hay en este mundo con fecha en el 2018. 

La atmósfera y el ritmo son mucho más cercanos a la película El séptimo sello (Dir. Ingmar Bergman, 1957) que a cualquier libro al estilo de la Dragonlance. Hay aspectos  que me recuerdan mucho a  la película de Bergman. No voy a entrar en más detalles para no incurrir en spoilers, pero me encantaría saber en el futuro si tú, lector, piensas lo mismo que yo.

La forma en la que está narrada es muy particular. Una suerte de juglar es el que nos cuenta las andanzas y peripecias de este extraño grupo. El narrador opina, reflexiona y se despacha a gusto muchas veces:

 «Algunos de vosotros tendréis hermosos monumentos por los que los vivos podrán recordar la maldad que padecisteis. Algunos de vosotros tendréis solo austeras cruces de madera o piedras pintadas, mientras que otros deberéis seguir ocultos entre las sombras de la historia».


Como en las gestas antiguas, los héroes entablan conversaciones larguísimas antes de asestar el primer golpe. 

El gigante enterrado es de esas obras que se puede analizar desde muchos flancos, que necesita una lectura atenta para llegarnos, pero que una vez que lo hace,  no desaparece de nosotros fácilmente. No es la obra más representativa del autor, pero sí que es su trabajo más arriesgado, y una muestra enorme de que a la hora de crear y comprometerse con lo suyo, Ishiguro no le teme a nada.

Y tú, lector, ¿serás tan valiente como él, y dejarás que el juglar que habita en el libro te cuente esta historia? 

Gracias, Tuti, por este gran regalo.


Fotografías del libro: Iván Jerez Álvarez.
Fotografía del autor: https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/2017/ishiguro-facts.html

SALÓN DEL AUTOR 360º: UN FIN DE SEMANA MUY LITERARIO



Los días 3 y 4 de febrero, celebramos en Valencia la primera edición del Salón del Autor 360º. El encuentro, organizado por el Fomento del Libro Valencia, reunió a escritores, editores, bloggers, correctores de estilo, agentes, y a todas las personas involucradas en el desarrollo, difusión y promoción de la actividad literaria. 

La importancia de la literatura en la sociedad, las reflexiones sobre su valor, y los temas concretos del quehacer literario, fueron los temas centrales de las distintas mesas redondas y talleres. Pudimos disfrutar, además, de la venta y firma de libros de los autores participantes.




Mis impresiones

Llevaba muchos días esperando el encuentro. Seleccioné con tiempo las mesas y conferencias a las que deseaba asistir. Tuve que prescindir de algunas por cuestiones de horario; me quedé con ganas de ir a la de Novela Histórica.

Un dolor de garganta terrible y una tos espantosa, casi me obligan a quedarme en casa, pero me armé de valor, y de una buena dotación de Halls, y me dirigí al Casino Cirsa Valencia. Sabia decisión.

Inauguración a cargo de Ana Noguera

El amor y la entrega que los organizadores pusieron en todo momento, consiguieron crear un ambiente distendido, un punto de encuentro donde todos los involucrados nos sentimos relajados y libres para expresar opiniones, compartir vivencias y aprender unos de otros. 

Tardé un poco en entrar en calor, pero cuando lo hice, entablé conversaciones con personas que aman, disfrutan y viven con emoción e intensidad el mundo de la literatura. 



Un acercamiento  importante, y necesario 

Compartir impresiones siempre nos aporta perspectiva, nos ayuda a resolver dudas, a enfrentarnos a preguntas que ni se nos habían pasado por la cabeza. Compartir impresiones con personas que hacen, o que tienen relación con las cosas que tú haces, es siempre un placer.

Acto de Clausura: «La experiencia del escritor: Antonio Garrido»

Tener la oportunidad de ver y escuchar a maestros de la talla de Juanjo Braulio o Antonio Garrido es un privilegio, y solo ha sido posible gracias al Salón. Conocer nuevos talentos y aprender de los profesionales, ayuda mucho a ubicar y trabajar en nuestras fortalezas y debilidades como creadores.


«El Papel del Agente Literario». 
Susana Alfonso, David Mateo, Juanjo Braulio. Moderador: Jaime Millás.


 El papel del Agente Literario;  Marketing para escritores, Taller de escritura y premios literarios; Bloggers y Booktubers; Otras formas de publicar «el Crowfounding y Amazon»; La Propiedad Intelectual de Autor;  Taller de Corrección; etc., fueron conferencias y talleres que me han servido muchísimo para tener una idea general de las desiciones que debemos tomar tras crear una obra, y de lo que debemos tener en cuenta mientras recorremos el camino. 


«Novela Negra»
Juanjo Braulio, Ramón Palomar, Bernardo Carrión. Moderador: Mila Villanueva.

Las mesas dedicadas a los géneros literarios: una auténtica delicia. Ciencia Ficción y Fantasía, y Novela Negra, son las dos a las que yo asistí. 

Me traje a casa muchos consejos y aspectos que considero importantes para hacer de este blog un espacio digno y de interés. También mi faceta como escritora de ficción se ha nutrido de nuevas ideas que sé que me harán crecer y seguir trabajando hasta conseguir expresarme de la forma que deseo.

De todo lo aprendido, te dejo aquí, lector, una pequeña lista de consejos y reflexiones que fui recogiendo a lo largo de la jornada: 
  

-Saber con qué contamos y qué necesitamos reforzar cuando escribimos.

-La importancia de leer, leer, leer… 

-La importancia de conocer y comprender tu género.

-No dejar de aprender, de estudiar, de observar…

-La importancia de la perspectiva. No debemos lanzarnos al ruedo sin un plan.

-Tener una visión global de lo que significa crear y difundir tu obra. Tener un panorama más amplio de aspectos más allá del ejercicio de la escritura. 



Los organizadores en el acto de clausura



Hacia la segunda edición del Salón del Autor 360º

¿Hay cosas que mejorar para la siguiente edición? Por supuesto, y seguro que los organizadores lo harán y tendremos un encuentro literario aún más increíble. Creo que hablo en nombre de todos los asistentes cuando digo que espero con ansia la siguiente cita. 

No me queda salvo agradecerles el esfuerzo y desearles larga vida. Nos han dado un fin de semana único.

Y a ti, lector, por tu tiempo, ¡Gracias! 

Hasta la próxima.




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